En 1998, cuando las redes sociales todavía no formaban parte de la vida cotidiana y las noticias
llegaban principalmente en papel, nació un proyecto con una idea sencilla: contar lo que ocurría
en Guanacaste desde la propia provincia.
Así comenzó Guanacaste a la Altura, un medio regional que durante 28 años ha acompañado el
crecimiento y las transformaciones de Guanacaste, llevando información de sus comunidades,
instituciones, empresas y habitantes a lectores de distintos puntos de la provincia.
Más que contar sobre Guanacaste desde afuera, el proyecto nació para contar la provincia desde
adentro.

Una historia que se construyó cantón por cantón
Durante sus primeros años, el periódico encontró en la edición impresa su principal forma de
llegar a los lectores. Cada edición significaba recorrer una provincia extensa y diversa para reunir
historias que muchas veces no encontraban espacio en los medios de alcance nacional.
La cobertura fue creciendo hasta abarcar los distintos cantones y comunidades de Guanacaste,
desde Abangares, Cañas, Tilarán, Bagaces, Liberia y La Cruz, hasta Carrillo, Santa Cruz, Nicoya,
Hojancha y Nandayure, además de sectores de la Península de Nicoya.
Esa presencia territorial ha sido parte de la identidad de Guanacaste a la Altura desde sus inicios:
entender que lo que ocurre en una comunidad también forma parte de la historia de la provincia.
En enero de 2023, el periódico alcanzó otro momento importante de su trayectoria con la
publicación de su edición impresa número 300, después de 25 años de circulación.
De las páginas impresas al mundo digital
La forma en que las personas consumen información cambió profundamente durante estas casi
tres décadas. Por lo que, Guanacaste a la Altura también tuvo que cambiar.
A la edición impresa se sumaron una edición digital en formato PDF y una versión electrónica con
actualización de noticias, además de una presencia cada vez más activa en redes sociales.
El cambio no significó abandonar el papel. La edición impresa continúa formando parte del
proyecto, mientras que las plataformas digitales permitieron que las noticias y contenidos
producidos desde Guanacaste llegaran de manera inmediata a lectores dentro y fuera de la
provincia.
Hoy, una historia puede comenzar en una comunidad, pasar por las páginas del periódico y, pocas
horas después, llegar a miles de personas a través de las plataformas digitales.
Es una transformación que refleja también el cambio de la propia Guanacaste.

Contar una provincia que va mucho más allá de sus playas
Guanacaste suele ser asociada con sus playas, el turismo y sus paisajes.
Pero para quienes viven y trabajan aquí, la provincia es mucho más amplia.
También está la agricultura, la ganadería, el comercio, la cultura, la educación, el deporte, los
emprendimientos, la actividad empresarial, las comunidades y las personas que todos los días
construyen la provincia.
Esa diversidad forma parte de las historias que Guanacaste a la Altura ha buscado contar a lo largo
de los años.
Desde acontecimientos comunitarios y actividades culturales hasta proyectos empresariales,
iniciativas turísticas y acontecimientos que marcan la vida cotidiana de los cantones, el medio ha
mantenido una cobertura enfocada en aquello que ocurre dentro del territorio.
Una mirada local en una provincia que cambia
Trabajar desde Guanacaste también significa conocer sus particularidades.
La distancia entre comunidades, las diferencias entre la Altura y la Bajura, el crecimiento turístico,
los cambios económicos y las necesidades de cada cantón hacen que una misma noticia pueda
tener distintas dimensiones dependiendo del lugar donde ocurre.
Para un medio regional, esa cercanía permite identificar historias que pueden pasar
desapercibidas fuera de la provincia y, al mismo tiempo, dar seguimiento a temas que afectan
directamente a las comunidades.
Esa ha sido una de las características que han acompañado al periódico durante su trayectoria:
contar Guanacaste teniendo como punto de partida a la propia provincia.
Una comunidad que también creció en digital
Con el paso de los años, Guanacaste a la Altura dejó de ser solamente un periódico que llegaba a
los hogares y puntos de distribución. También se convirtió en una comunidad digital.
Las redes sociales permitieron establecer una relación más inmediata con los lectores, recibir
información de las comunidades y llevar las historias a nuevas audiencias.
Videos, fotografías, noticias y transmisiones forman hoy parte de una dinámica de comunicación
muy diferente a la de 1998.
La tecnología cambió la manera de informar, pero la necesidad de contar lo que ocurre en
Guanacaste permanece.

28 años después
Casi tres décadas después de aquel primer proyecto impreso, Guanacaste a la Altura continúa
combinando la edición impresa con sus plataformas digitales para contar una provincia que
tampoco ha dejado de transformarse.
El medio que comenzó en 1998 con el papel hoy trabaja también con cámaras, teléfonos, redes
sociales y nuevas herramientas de comunicación.
Pero el propósito central sigue siendo reconocible: contar lo que ocurre en Guanacaste y acercar
esas historias a quienes forman parte de ella.
Para Blue Valley Chocolate, formar parte de una de esas historias representa también una
oportunidad para compartir el trabajo que se desarrolla en la provincia y que conecta agricultura,
producción y turismo.
Y para Guanacaste a la Altura, después de 28 años, cada nueva historia es parte de un relato
mucho más grande: el de una provincia que continúa cambiando y que tiene mucho más que
contar que lo que cabe en una postal.